lunes, 28 de octubre de 2019

externalidades caudadas por residuos solidos



Título:  externalidades caudadas por residuos solidos
Autores:
Basualdo Lindo, Mariela
Bustos Huapaya, Camila
Cardenas Garcia, Luz Y.
  Neciosup Gonzales, Daniel
Chipana Regalado , Joselyn







































I.                   INTRODUCCIÓN

 En la vida diaria se producen múltiples situaciones que suponen un coste para el ciudadano que, aparentemente, no se han considerado en profundidad en la ciencia económica. Por ejemplo, cualquier retención de tráfico, con independencia de las causas que lo hayan producido, supone un coste para quienes se encuentran atrapados en él, al menos en tiempo perdido, la alteración sentida y gasolina consumida inútilmente. Existen numerosos ejemplos a este respecto, como puede comprobarse en el artículo de Coase1, que se recogen en economía bajo el epígrafe general de externalidades, entre ellos, la contaminación en general, es decir, la acústica, del aire, residuos sólidos y líquidos, las obras públicas, cualquier incidencia de tráfico, etc.

Este artículo pretende revisar el concepto de externalidad, que tiene una especial relevancia cuando se analiza la economía de empresas que operan en la contribución de residuos contaminantes y en las obras públicas, en las que se percibe se suele ignorar la incidencia de las externalidades. También se analizarán las dificultades en valorar los costes de las externalidades positivas y negativas, cuando el número de afectados por las mismas es bastante alto. Asimismo, se analizaran las clasificación (segregación), frecuencia de recolección de residuos, destino final de la segregación, residuos sólidos controlados en los rellenos sanitarios de la provincia de Lima, en la cuales se evidenciaran las cantidades de residuos en porcentajes en estos últimos años.








METOLOGIA
Nuestra metodología consiste en la recolección de datos de diferentes informes de las municipalidades, hallazgos importantes con respecto a los artículos o investigación científicas en estos últimos años recopilando la importancia de cada una de los informes estadísticos sobre residuos sólidos.


II.                DESARROLLO
2.1 El concepto de externalidad
 La externalidad es el perjuicio o beneficio experimentado por un individuo o una empresa a causa de acciones ejecutadas por otras personas o entidades2 . Se suele considerar una imperfección del mercado, que puede obligar al Estado a intervenir de diferentes formas3 . En el artículo citado de Coase se tratan diversos casos, siempre entre dos agentes, planteando que la intervención estatal no resulta a veces la más idónea, puesto que no suele tener en cuenta aspectos de mercado. Lo que resulta correcto en el caso de dos agentes, pero, cuando intervienen más agentes, el problema se complica extraordinariamente4 . Con el término externalidad, también conocido en la literatura económica con el nombre de efecto vecindad (neighborhood effect5 ) o efecto derrama (spillover effect6 ), se designa el efecto que las acciones económicas emprendidas por los distintos agentes (productores o consumidores) pueden producir en los intereses de terceras personas, no implicadas directamente en la operación. Cuando la externalidad es beneficiosa (externalidad positiva) se le denomina también economía externa, y si resulta perjudicial (externalidad negativa) recibe el nombre de deseconomía externa. El problema de las externalidades y la necesaria intervención del Estado, a veces, para corregirlas en determinados casos, mereció (por primera vez en la historia de la economía) la atención de Pigou7 hacia los años 30 del siglo pasado. Cuando el beneficio neto social es superior al beneficio neto privado, existirá en terminología de Pigou, una economía externa (externalidad positiva). En este caso, la empresa se sentirá tentada a producir menos de lo deseable socialmente, porque está aportando a la sociedad más de lo que recibe a través del mercado vía precios. Por el contrario, cuando el beneficio neto social es inferior al beneficio neto privado, existirá una deseconomía externa (externalidad negativa) y la empresa tenderá a producir más de lo que hubiera producido en ausencia de externalidades, ya que una parte del coste de sus producciones es soportado por terceras personas y no por los consumidores directos. La política recomendada por Pigou es la de otorgar a las empresas un subsidio en el primer caso -con el objeto de estimularle a producir más- y de gravarle con un impuesto en el segundo caso, para que se produzca el efecto contrario. Los defectos o fallos técnicos del mercado debido a la presencia de externalidades, han merecido también la atención de R. H. Coase8 , hacia los años 60 del siglo anterior. Este autor sostiene que si los derechos de propiedad estuvieran bien definidos, los costes de transacción fueran nulos y no existieran efectos riqueza 9 , el mero funcionamiento del mercado conduciría a una asignación óptima de los recursos económicos sin necesidad de que el Estado tuviera que intervenir. El tratamiento dado por la economía del bienestar al problema de las externalidades es, según dicho autor, erróneo, ya que la existencia de externalidades puede hacer que el modelo de competencia perfecta no optimice el bienestar social al no tener en cuenta estos efectos. No obstante, el artículo de Coase ha sido ampliamente comentado, especialmente desde la perspectiva de la teoría de los mecanismos 10 y, en el caso concreto de los bienes comunes (commonalities) o bienes públicos que, en general, se considera no existen incentivos para preservar, se ha planteado recientemente11 que, en algunos casos muy concretos, la práctica demuestra que sí existe un interés para preservarlos.








2.2 Residuos solidos 
                  En sentido estricto, los residuos sólidos describen solamente un grupo particular de los residuos en general. “Residuo” es definido por el diccionario de la Real Academia Española (2009) como:
1.      “Parte o porción que queda de un todo.
2.      Aquello que resulta de la descomposición o destrucción de algo.
3.      Material que queda como inservible después de haber realizado un trabajo u operación.”
Según ARENAS, Diagnóstico nacional de la gestión ambiental de los residuos sólidos (2006)”La naturaleza y composición de los residuos varía en función de diversos criterios: origen, estado físico, y características físicas, químicas y biológicas.” De acuerdo a cada uno de estos criterios, los residuos se pueden clasificar de diversas formas. Dicha clasificación contribuye a seleccionar las técnicas y prácticas para su adecuada gestión o disposición.
La Ley General de Residuos Sólidos (Ley Nº 27314, Art. 14º).  Los define como “sustancias, productos o subproductos en estado sólido o semisólido de los que su generador dispone, o está obligado a disponer, en virtud de lo establecido en la normatividad nacional o de los riesgos que causan a la salud y el ambiente…”.
Se debe tener en cuenta que los residuos sólidos siempre han existido en la Tierra desde que el hombre nace genera residuos, no obstante, se genera un problema ambiental cuando se comienzan a acumular en la biósfera mediante la velocidad de generación o por la naturaleza química de los propios residuos, que, combinado con la acción directa del hombre como generador, obstaculiza la descomposición e incorporación a los ciclos naturales sobre la Tierra.
Los residuos sólidos se clasifican según su origen en: Residuo domiciliario, residuo comercial, residuo de limpieza o espacios públicos, residuos de establecimientos de atención de salud, residuo industrial, residuos de las actividades de construcción, residuos agropecuarios, residuo de instalaciones o actividades especiales.
















Por residuo sólido se entiende como las sustancias, productos o subproductos en estado sólido o semisólido en los que su generador dispone o está obligado a disponer según normatividad a fin de evitar los riesgos que causen a la salud y el ambiente. La gestión de los residuos sólidos tiene como finalidad su manejo integral y sostenible, mediante la articulación, integración y compatibilización de las políticas, planes y acciones, regido por los lineamientos de políticas exigibles programáticamente, en función de las posibilidades económicas y técnicas para alcanzar su cumplimiento.
En materia de control de residuos domésticos, existe algún tipo de institucionalidad en los gobiernos locales, pero la fiscalización de las condiciones sanitarias y ambientales de los propios depósitos de residuos urbanos es insuficiente. Los principales actores de la política de residuos son el gobierno, los empresarios y la población, siendo esta última la más determinante ya que sus exigencias de mejor calidad a través de una educación informativa y participativa, apoya al Estado en el cumplimiento de las normas ambientales y minimización de los residuos sólidos.
Las normas ambientales tienen efectos económicos en los costos de operación de las empresas, requieren inversiones, pero el empresariado peruano suele verlo como una carga. No obstante, las tecnologías limpias se desarrollan y aplican en países más exigentes ambientalmente, causando ventajas comparativas y competitivas debido a que los mercados de consumidores son cada vez más exigentes en términos de la calidad ambiental del producto; todo esto ligado a mayores rendimientos, productividad, oportunidades y rentabilidad para el empresario.
En el caso de los residuos municipales se dispone de la base de datos proporcionados por el Sistema de Información para la Gestión de Residuos Sólidos administrado por el Ministerio de Medio Ambiente, documentos de gestión de residuos locales a través de los Planes Integrales de Gestión Ambiental de Residuos Sólidos y Proyectos de Inversión Pública relacionados a la gestión de los residuos. Cabe resaltar que a pesar de contar con un 42,0% de provincias con Planes Integrales de Gestión Ambiental de Residuos Sólidos, 82 provincias a nivel nacional, en la mayoría de ellas aún se mantiene una inadecuada gestión de sus residuos, por lo que se necesitan implementar medidas correctivas inmediatas a favor de la localidad.
En el año 2000, se publicó la Ley Nº 27314, Ley General de Residuos Sólidos, la cual establece derechos, obligaciones, atribuciones y responsabilidades de la sociedad en su conjunto, para asegurar una gestión y manejo de los residuos sólidos, sanitaria y ambientalmente adecuada, con sujeción a los principios de minimización, prevención de riesgos ambientales y protección de la salud y el bienestar de la persona humana. Asimismo, con la finalidad de regular el conjunto de actividades relativas a la gestión y manejo de los residuos sólidos; siendo de cumplimiento obligatorio para toda persona natural o jurídica, pública o privada dentro del territorio nacional. El 24 de julio de 2004, se publicó el D.S.N°057-2004-PCM que aprueba el reglamento de la Ley General de Residuos Sólidos; dicho reglamento también establece en su “Título II” las competencias en la gestión y manejo de los residuos sólidos por parte de los ministerios, municipalidades, entre otros organismos. El programa 21 de las Naciones Unidas, en su Capítulo XXI, “Gestión Ecológicamente Racional de los Desechos Sólidos”, se enuncian cuatros áreas principales de programas relacionadas con:
 • La reducción al mínimo de los residuos.
 • El aumento al máximo de la reutilización y el reciclado ecológicamente racional de los residuos.
• La promoción por la eliminación y la disposición ecológicamente racional de los residuos.
• La ampliación del alcance de los servicios que se ocupan de la gerencia de los residuos.

 El Ministerio del Ambiente, las municipalidades y la cooperación internacional han impulsado el Programa de Desarrollo de Sistemas de Gestión de Residuos Sólidos en zonas prioritarias en 31 municipalidades de 16 regiones del país: Puno, Piura, Ancash, Tumbes, Apurímac, Ica, Huánuco, Puerto Maldonado, San Martín, Junín, Lambayeque, Loreto, Ayacucho, Amazonas, Lima y Pasco. Cada una tiene un proyecto de inversión pública que considera la Gestión Integral de los Residuos Sólidos que comprende: el almacenamiento de residuos sólidos de manera oportuna y barrido adecuado de calles de las ciudades, eficiente recolección y transporte de residuos sólidos, reaprovechamiento del material valioso de los residuos sólidos (reciclaje, reuso y aprovechamiento de residuos), construcción de un relleno sanitario con controles ambientales que eviten daños a la población, fauna, flora y medio ambiente, mejora administrativa en la gestión de residuos sólidos y adecuado manejo de recursos económicos y fortalecer las capacidades de la población para mejorar su calidad de vida en temas relacionados con residuos sólidos.




2.2 Externalidad negativa
Surge cuando no se asumen todos los costes de un efecto negativo. Hablamos de externalidades negativas cuando, por ejemplo, una empresa contamina su entorno o cuando una persona arroja basura a la calle. En estos dos casos, se genera un coste social, ya que es toda la sociedad por igual la que sufre las consecuencias de sus acciones. Y el precio de mercado no recoge este coste.

2.2.1 Recolección de residuos sólidos y su problemática
                       La problemática de la gestión y sus impactos en el ambiente es en el mundo moderno un problema principalmente de las ciudades. Ya hemos mencionado que una de las causas principales en el aumento del volumen y la peligrosidad de los residuos sólidos es el avance tecnológico, el cual se debe en gran parte a la actividad empresarial que se encuentra concentrada en las ciudades. Esta situación no es ajena al Perú. A pesar de seguir siendo un país en vías de desarrollo, no podemos negar que las nuevas tecnologías siempre han llegado a nuestro país, ya sea para su consumo doméstico o para su implementación en las empresas e industrias. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Evaluación Regional de los Servicios de Manejo de Residuos (EVAL 2002), el resultado fue que el medio urbano generaba el 69% del total de residuos del país. Un estudio más actual como Informe Anual de Residuos Sólidos Municipales en el Perú (2008), del Ministerio del Medio Ambiente, señala que el promedio de residuos sólidos municipales por habitantes se calculaba en 0.59 kg /hab al día en el 2008, mientras que en el 2009 dicha cantidad subía a 0.60 kg /hab al día (MINAM 2009: 11), tal como se muestra en la tabla a continuación:








Este resultado es una clara muestra de que hoy en día las ciudades en nuestro país son las grandes generadoras de residuos sólidos, y que hay una tendencia hacia el crecimiento de los residuos. Por ende, las autoridades a cargo de esta clase de residuos, es decir, las municipalidades, tienen una gran responsabilidad en su gestión y regulación. Al respecto, la casuística comparada nos muestra la complejidad de la regulación y gestión de residuos sólidos.

2.2.2 Frecuencia de recojo de residuos sólidos

2.2.3 Destino final de la basura recolectada
La basura que es recolectada por parte de las municipalidades, tiene diferentes destinos finales, siendo el principal destino el botadero a cielo abierto, donde el 71,5% (1 mil 243) de las municipalidades depositan la basura recolectada, seguido del relleno sanitario con el 29,9%, quema de basura el 22,1%, reciclaje el 20,9% y tan solo un 3,8% de las municipalidades lo vierten en los ríos, lagunas o en el mar, según datos del Registro Nacional de Municipalidades. Los departamentos de Áncash (100), Cajamarca (92), Puno (88) y Lima (87) concentran la mayor cantidad de municipalidades que depositan su basura en el botadero a cielo abierto; mientras que en los departamentos de Madre de Dios (9), Tumbes (12) y Ucayali (14), se registró el menor número de municipalidades que depositan la basura en este destino. No recogieron la basura; 99; 5% Menos de 3 TM; 1276; 70% De 3 a menos de 9 TM; 208; 11% De 9 a más TM; 255; 14% Recogieron la basura; 1739; 95% Fuente: Registro Nacional de Municipalidades (RENAMU) Fuente: Instituto Nacional de Estadística e Informática - Registro Nacional de Municipalidades (RENAMU). 279 Anuario de Estadísticas Ambientales 2013 Con respecto a las municipalidades que depositan la basura recolectada en los rellenos sanitarios, estas principalmente se ubican en los departamentos de Lima (72), Áncash (57), Ayacucho (46) y Junín (46).








2.2.4 Residuos sólidos controlados en los rellenos sanitarios de la provincia de Lima

2.2.5 Residuos sólidos per cápita, según distrito de la provincia de Lima
Si bien la generación per cápita (GPC) de residuos municipales en nuestro país es inferior a la de otros países, en su mayoría, el volumen diario sobrepasa la capacidad instalada para su manejo ambientalmente adecuado en la mayoría municipios. La tendencia en el incremento de la generación de residuos municipales puede variar, dependiendo de la localidad y la gestión de los residuos realizada. Debido a la situación actual del manejo de los residuos sólidos en el país y la cantidad de generación de los mismos, es evidente la necesidad de buscar alternativas adecuadas para solucionar esta problemática, además de conocer las características y composición de los residuos generados en cada localidad, la información se muestra en el cuadro.










La mayor GPC (0.949 kg/hab/día) la presenta el distrito de Magdalena (Región y provincia de Lima). Los promedios regionales indican que en la selva existe una mayor tasa de generación promedio (0.571 kg/hab/día), esto puede ser debido a la naturaleza de sus productos alimenticios y demás hábitos de consumo. De acuerdo a lo sugerido en el documento de la OPS4 , el 20% de lo que se genera en los domicilios equivale a lo generado por la actividad de almacenamiento público y el 30% equivale a lo generado por comercio, instituciones entre otros residuos municipales; con lo cual se estima que la generación per-cápita de residuos sólidos municipales asciende a 0.798 kg/hab/día. Los datos mostrados en estas tablas han sido recogidos de documentos como PIGARS, Estudios de Caracterización de Residuos Sólidos y Proyectos de Inversión Pública, todos ellos elaborados por gobiernos locales, regionales, entre otras instituciones públicas y privadas.
2.3 Externalidad positiva
Surge de un efecto positivo que no se reporta como beneficio. Un ejemplo de externalidad positiva que podemos mencionar es la investigación científica, de la cual se beneficia la sociedad en general. Otro ejemplo sería la utilización de energías renovables, del que se beneficia la sociedad porque la persona o empresa que las utiliza no está contaminando. En estos casos, los precios de mercado no recogen los beneficios reales.

2.3.1        Clasificación de residuos solidos
Según Ley n.º 27314: Ley general de residuos sólidos, los residuos se clasifican según su origen: residuo domiciliario, residuo comercial, residuo de limpieza, residuo hospitalario, residuo industrial, residuo de construcción, residuo agropecuario, residuo de actividades especiales; según su gestión: residuo de ámbito municipal, residuo de ámbito no municipal; y según su peligrosidad: residuos peligrosos, residuos no peligrosos.
2.3.2        Manejo de residuos solidos
Es toda actividad técnica operativa de residuos sólidos que involucre manipuleo, acondicionamiento, transporte, transferencia, tratamiento, disposición final o cualquier otro procedimiento técnico operativo usado desde la generación del residuo hasta su disposición final.3 El manejo de residuos sólidos se gestiona a través de las siguientes etapas:
1.      Minimización:  Acción de reducir al mínimo posible el volumen y peligrosidad de los residuos sólidos, a través de cualquier estrategia preventiva, procedimiento, método o técnica utilizada en la actividad generadora.(reducir, reusar, reciclar)
2.      Segregación: Acción de agrupar determinados componentes o elementos físicos de los residuos sólidos para ser manejados en forma especial.
3.      Almacenamiento: Acumulación temporal de residuos en condiciones técnicas como parte del sistema de manejo hasta su disposición final.
4.      Recolección: Acción de recoger los residuos para transferirlos mediante un medio de locomoción apropiado y continuar su posterior manejo en forma sanitaria, segura y ambientalmente adecuada.
5.      Reaprovechamiento: Volver a obtener un beneficio del bien, artículo, elemento o parte del mismo que constituye un residuo sólido.
6.      Comercialización: Se refiere a la compra y/o venta de los residuos sólidos recuperables para obtener un beneficio económico.
7.      Transporte: Actividad que desplaza a los residuos sólidos desde la fuente de generación hasta la estación de transferencia, planta de tratamiento o relleno sanitario.
8.      Transferencia: Instalación en la cual se descargan y almacenan temporalmente los residuos sólidos de los camiones o contenedores de recolección, para luego continuar con su transporte en unidades de mayor capacidad.
9.      Tratamiento: Cualquier proceso, método o técnica que permita modificar la característica física, química o biológica del residuo sólido, a fin de reducir o eliminar su potencial peligro de causar daños a la salud y el ambiente.
10.  Disposición final: Procesos u operaciones para tratar o disponer en un lugar los residuos sólidos como última etapa de su manejo en forma permanente, sanitaria y ambientalmente segura.
                       
2.4 La incidencia económica de las externalidades
Como se ha indicado, las externalidades pueden producir beneficios o costes, según se trate de externalidades positivas o negativas, incluso ambas cosas a la vez, como sucede con las obras públicas. En este caso, una vez finalizadas las obras, es posible que las viviendas que se encuentren en el entorno incrementen su precio debido a las mejoras realizadas; sin embargo, durante su realización los vecinos habrán tenido que soportar las molestias producidas por las mismas, incluso es posible que los comerciantes de la zona hayan visto reducidas sus ventas como consecuencia de la dificultad de acceso a sus negocios. Además, existe la posibilidad que algún transeúnte sufra un accidente como consecuencia de las citadas obras, quién, evidentemente, reclamará a los responsables los correspondientes daños y perjuicios, lo que producirá el correspondiente incremento de costes no presupuestados.

III.             CONCLUSIONES
 El cálculo del valor económico producido por externalidades, cuando el número de afectados es grande, se complica conforme dicho número crece. No obstante, convendría realizar alguna aproximación de tipo estadístico, con el fin de determinar, al menos, los posibles límites superior e inferior de dicha cuantía, con el fin de tenerlos presupuestados o, al menos, conocer aproximadamente los efectos económicos de las externalidades asociadas al proyecto.
 En resumen, cuando se realiza un proyecto de obra pública o privada, en su presupuesto, aparte de los conceptos habituales que se suelen incluir en él (materiales, mano de obra, transportes, etc.) debería tenerse en cuenta las externalidades que producen y hacer una evaluación aproximada de su incidencia económica.
                   Para hacer frente a las externalidades negativas, el Estado puede establecer impuestos sobre las actividades que afectan negativamente a la sociedad o poner límites cuantitativos para restringirlas. La propuesta del presidente de Francia hace unos años de que los países que más emiten CO2 paguen un impuesto es una forma de hacerles pagar por la externalidad negativa de aumentar el deterioro del medio ambiente en el mundo.
En cuanto a las externalidades positivas, el Estado puede intervenir para favorecer estas actividades mediante, por ejemplo, subvenciones o ayudas.

IV.             AGRADECIMIENTOS


V.                BIBLIOGRAFÍAS
- Ley General de Residuos Sólidos (Ley Nº 27314, Art. 14º).   
- ARENAS, Diagnóstico nacional de la gestión ambiental de los residuos sólidos (2006)
- DULANTO, Asignación de competencias en materia de residuos sólidos de ámbito municipal y sus impactos en el ambiente (2013)
VI.             ANEXOS