Título: externalidades caudadas por residuos solidos
Autores:
Basualdo
Lindo, Mariela
Bustos
Huapaya, Camila
Cardenas
Garcia, Luz Y.
Neciosup Gonzales, Daniel
Chipana
Regalado , Joselyn
I.
INTRODUCCIÓN
En la vida diaria se producen múltiples
situaciones que suponen un coste para el ciudadano que, aparentemente, no se
han considerado en profundidad en la ciencia económica. Por ejemplo, cualquier
retención de tráfico, con independencia de las causas que lo hayan producido,
supone un coste para quienes se encuentran atrapados en él, al menos en tiempo
perdido, la alteración sentida y gasolina consumida inútilmente. Existen
numerosos ejemplos a este respecto, como puede comprobarse en el artículo de
Coase1, que se recogen en economía bajo el epígrafe general de externalidades,
entre ellos, la contaminación en general, es decir, la acústica, del aire,
residuos sólidos y líquidos, las obras públicas, cualquier incidencia de
tráfico, etc.
Este
artículo pretende revisar el concepto de externalidad, que tiene una especial
relevancia cuando se analiza la economía de empresas que operan en la
contribución de residuos contaminantes y en las obras públicas, en las que se
percibe se suele ignorar la incidencia de las externalidades. También se
analizarán las dificultades en valorar los costes de las externalidades
positivas y negativas, cuando el número de afectados por las mismas es bastante
alto. Asimismo, se analizaran las clasificación (segregación), frecuencia de recolección
de residuos, destino final de la segregación, residuos sólidos controlados en
los rellenos sanitarios de la provincia de Lima, en la cuales se evidenciaran
las cantidades de residuos en porcentajes en estos últimos años.
METOLOGIA
Nuestra
metodología consiste en la recolección de datos de diferentes informes de las
municipalidades, hallazgos importantes con respecto a los artículos o
investigación científicas en estos últimos años recopilando la importancia de
cada una de los informes estadísticos sobre residuos sólidos.
II.
DESARROLLO
2.1 El concepto de externalidad
La externalidad es el perjuicio o beneficio
experimentado por un individuo o una empresa a causa de acciones ejecutadas por
otras personas o entidades2 . Se suele considerar una imperfección del mercado,
que puede obligar al Estado a intervenir de diferentes formas3 . En el artículo
citado de Coase se tratan diversos casos, siempre entre dos agentes, planteando
que la intervención estatal no resulta a veces la más idónea, puesto que no
suele tener en cuenta aspectos de mercado. Lo que resulta correcto en el caso
de dos agentes, pero, cuando intervienen más agentes, el problema se complica
extraordinariamente4 . Con el término externalidad, también conocido en la
literatura económica con el nombre de efecto vecindad (neighborhood effect5 ) o
efecto derrama (spillover effect6 ), se designa el efecto que las acciones
económicas emprendidas por los distintos agentes (productores o consumidores)
pueden producir en los intereses de terceras personas, no implicadas
directamente en la operación. Cuando la externalidad es beneficiosa
(externalidad positiva) se le denomina también economía externa, y si resulta
perjudicial (externalidad negativa) recibe el nombre de deseconomía externa. El
problema de las externalidades y la necesaria intervención del Estado, a veces,
para corregirlas en determinados casos, mereció (por primera vez en la historia
de la economía) la atención de Pigou7 hacia los años 30 del siglo pasado.
Cuando el beneficio neto social es superior al beneficio neto privado, existirá
en terminología de Pigou, una economía externa (externalidad positiva). En este
caso, la empresa se sentirá tentada a producir menos de lo deseable
socialmente, porque está aportando a la sociedad más de lo que recibe a través
del mercado vía precios. Por el contrario, cuando el beneficio neto social es
inferior al beneficio neto privado, existirá una deseconomía externa
(externalidad negativa) y la empresa tenderá a producir más de lo que hubiera
producido en ausencia de externalidades, ya que una parte del coste de sus
producciones es soportado por terceras personas y no por los consumidores
directos. La política recomendada por Pigou es la de otorgar a las empresas un
subsidio en el primer caso -con el objeto de estimularle a producir más- y de
gravarle con un impuesto en el segundo caso, para que se produzca el efecto
contrario. Los defectos o fallos técnicos del mercado debido a la presencia de
externalidades, han merecido también la atención de R. H. Coase8 , hacia los
años 60 del siglo anterior. Este autor sostiene que si los derechos de
propiedad estuvieran bien definidos, los costes de transacción fueran nulos y
no existieran efectos riqueza 9 , el mero funcionamiento del mercado conduciría
a una asignación óptima de los recursos económicos sin necesidad de que el
Estado tuviera que intervenir. El tratamiento dado por la economía del
bienestar al problema de las externalidades es, según dicho autor, erróneo, ya
que la existencia de externalidades puede hacer que el modelo de competencia
perfecta no optimice el bienestar social al no tener en cuenta estos efectos.
No obstante, el artículo de Coase ha sido ampliamente comentado, especialmente
desde la perspectiva de la teoría de los mecanismos 10 y, en el caso concreto
de los bienes comunes (commonalities) o bienes públicos que, en general, se
considera no existen incentivos para preservar, se ha planteado recientemente11
que, en algunos casos muy concretos, la práctica demuestra que sí existe un
interés para preservarlos.
2.2 Residuos solidos
En sentido estricto, los
residuos sólidos describen solamente un grupo particular de los residuos en
general. “Residuo” es definido por el diccionario de la Real Academia Española (2009)
como:
1.
“Parte
o porción que queda de un todo.
2.
Aquello
que resulta de la descomposición o destrucción de algo.
3.
Material
que queda como inservible después de haber realizado un trabajo u operación.”
Según ARENAS, Diagnóstico nacional de la gestión ambiental
de los residuos sólidos (2006)”La naturaleza y composición de los residuos
varía en función de diversos criterios: origen, estado físico, y
características físicas, químicas y biológicas.” De acuerdo a cada uno de estos
criterios, los residuos se pueden clasificar de diversas formas. Dicha
clasificación contribuye a seleccionar las técnicas y prácticas para su
adecuada gestión o disposición.
La Ley General de Residuos Sólidos (Ley Nº 27314, Art.
14º). Los define como “sustancias,
productos o subproductos en estado sólido o semisólido de los que su generador
dispone, o está obligado a disponer, en virtud de lo establecido en la
normatividad nacional o de los riesgos que causan a la salud y el ambiente…”.
Se debe tener en cuenta que los residuos sólidos siempre
han existido en la Tierra desde que el hombre nace genera residuos, no obstante,
se genera un problema ambiental cuando se comienzan a acumular en la biósfera
mediante la velocidad de generación o por la naturaleza química de los propios
residuos, que, combinado con la acción directa del hombre como generador,
obstaculiza la descomposición e incorporación a los ciclos naturales sobre la
Tierra.
Los
residuos sólidos se clasifican según su origen en: Residuo domiciliario,
residuo comercial, residuo de limpieza o espacios públicos, residuos de
establecimientos de atención de salud, residuo industrial, residuos de las
actividades de construcción, residuos agropecuarios, residuo de instalaciones o
actividades especiales.

Por
residuo sólido se entiende como las sustancias, productos o subproductos en
estado sólido o semisólido en los que su generador dispone o está obligado a
disponer según normatividad a fin de evitar los riesgos que causen a la salud y
el ambiente. La gestión de los residuos sólidos tiene como finalidad su manejo
integral y sostenible, mediante la articulación, integración y
compatibilización de las políticas, planes y acciones, regido por los
lineamientos de políticas exigibles programáticamente, en función de las
posibilidades económicas y técnicas para alcanzar su cumplimiento.
En
materia de control de residuos domésticos, existe algún tipo de
institucionalidad en los gobiernos locales, pero la fiscalización de las
condiciones sanitarias y ambientales de los propios depósitos de residuos
urbanos es insuficiente. Los principales actores de la política de residuos son
el gobierno, los empresarios y la población, siendo esta última la más
determinante ya que sus exigencias de mejor calidad a través de una educación
informativa y participativa, apoya al Estado en el cumplimiento de las normas
ambientales y minimización de los residuos sólidos.
Las
normas ambientales tienen efectos económicos en los costos de operación de las
empresas, requieren inversiones, pero el empresariado peruano suele verlo como
una carga. No obstante, las tecnologías limpias se desarrollan y aplican en países
más exigentes ambientalmente, causando ventajas comparativas y competitivas
debido a que los mercados de consumidores son cada vez más exigentes en
términos de la calidad ambiental del producto; todo esto ligado a mayores
rendimientos, productividad, oportunidades y rentabilidad para el empresario.
En
el caso de los residuos municipales se dispone de la base de datos
proporcionados por el Sistema de Información para la Gestión de Residuos
Sólidos administrado por el Ministerio de Medio Ambiente, documentos de gestión
de residuos locales a través de los Planes Integrales de Gestión Ambiental de
Residuos Sólidos y Proyectos de Inversión Pública relacionados a la gestión de
los residuos. Cabe resaltar que a pesar de contar con un 42,0% de provincias
con Planes Integrales de Gestión Ambiental de Residuos Sólidos, 82 provincias a
nivel nacional, en la mayoría de ellas aún se mantiene una inadecuada gestión
de sus residuos, por lo que se necesitan implementar medidas correctivas
inmediatas a favor de la localidad.
En
el año 2000, se publicó la Ley Nº 27314, Ley General de Residuos Sólidos, la
cual establece derechos, obligaciones, atribuciones y responsabilidades de la
sociedad en su conjunto, para asegurar una gestión y manejo de los residuos
sólidos, sanitaria y ambientalmente adecuada, con sujeción a los principios de
minimización, prevención de riesgos ambientales y protección de la salud y el
bienestar de la persona humana. Asimismo, con la finalidad de regular el
conjunto de actividades relativas a la gestión y manejo de los residuos
sólidos; siendo de cumplimiento obligatorio para toda persona natural o
jurídica, pública o privada dentro del territorio nacional. El 24 de julio de
2004, se publicó el D.S.N°057-2004-PCM que aprueba el reglamento de la Ley General
de Residuos Sólidos; dicho reglamento también establece en su “Título II” las
competencias en la gestión y manejo de los residuos sólidos por parte de los
ministerios, municipalidades, entre otros organismos. El programa 21 de las
Naciones Unidas, en su Capítulo XXI, “Gestión Ecológicamente Racional de los
Desechos Sólidos”, se enuncian cuatros áreas principales de programas
relacionadas con:
• La reducción al mínimo de los residuos.
• El aumento al máximo de la reutilización y
el reciclado ecológicamente racional de los residuos.
•
La promoción por la eliminación y la disposición ecológicamente racional de los
residuos.
•
La ampliación del alcance de los servicios que se ocupan de la gerencia de los
residuos.
El Ministerio del Ambiente, las
municipalidades y la cooperación internacional han impulsado el Programa de
Desarrollo de Sistemas de Gestión de Residuos Sólidos en zonas prioritarias en
31 municipalidades de 16 regiones del país: Puno, Piura, Ancash, Tumbes,
Apurímac, Ica, Huánuco, Puerto Maldonado, San Martín, Junín, Lambayeque,
Loreto, Ayacucho, Amazonas, Lima y Pasco. Cada una tiene un proyecto de
inversión pública que considera la Gestión Integral de los Residuos Sólidos que
comprende: el almacenamiento de residuos sólidos de manera oportuna y barrido
adecuado de calles de las ciudades, eficiente recolección y transporte de
residuos sólidos, reaprovechamiento del material valioso de los residuos
sólidos (reciclaje, reuso y aprovechamiento de residuos), construcción de un
relleno sanitario con controles ambientales que eviten daños a la población,
fauna, flora y medio ambiente, mejora administrativa en la gestión de residuos
sólidos y adecuado manejo de recursos económicos y fortalecer las capacidades de
la población para mejorar su calidad de vida en temas relacionados con residuos
sólidos.
2.2 Externalidad negativa
Surge cuando no se asumen todos los costes de un efecto negativo. Hablamos
de externalidades negativas cuando, por ejemplo, una empresa contamina su
entorno o cuando una persona arroja basura a la calle. En estos dos casos, se
genera un coste social, ya que es toda la sociedad por igual la que sufre las
consecuencias de sus acciones. Y el precio de mercado no recoge este
coste.
2.2.1 Recolección de residuos sólidos y
su problemática
La problemática de la gestión y sus impactos
en el ambiente es en el mundo moderno un problema principalmente de las
ciudades. Ya hemos mencionado que una de las causas principales en el aumento
del volumen y la peligrosidad de los residuos sólidos es el avance tecnológico,
el cual se debe en gran parte a la actividad empresarial que se encuentra
concentrada en las ciudades. Esta situación no es ajena al Perú. A pesar de
seguir siendo un país en vías de desarrollo, no podemos negar que las nuevas
tecnologías siempre han llegado a nuestro país, ya sea para su consumo
doméstico o para su implementación en las empresas e industrias. De acuerdo con
la Encuesta Nacional de Evaluación Regional de los Servicios de Manejo de
Residuos (EVAL 2002), el resultado fue que el medio urbano generaba el 69% del
total de residuos del país. Un estudio más actual como Informe Anual de
Residuos Sólidos Municipales en el Perú (2008), del Ministerio del Medio
Ambiente, señala que el promedio de residuos sólidos municipales por habitantes
se calculaba en 0.59 kg /hab al día en el 2008, mientras que en el 2009 dicha
cantidad subía a 0.60 kg /hab al día (MINAM 2009: 11), tal como se muestra en
la tabla a continuación:

Este resultado es una clara muestra
de que hoy en día las ciudades en nuestro país son las grandes generadoras de
residuos sólidos, y que hay una tendencia hacia el crecimiento de los residuos.
Por ende, las autoridades a cargo de esta clase de residuos, es decir, las
municipalidades, tienen una gran responsabilidad en su gestión y regulación. Al
respecto, la casuística comparada nos muestra la complejidad de la regulación y
gestión de residuos sólidos.
2.2.2 Frecuencia
de recojo de residuos sólidos
2.2.3 Destino final de la basura
recolectada
La
basura que es recolectada por parte de las municipalidades, tiene diferentes
destinos finales, siendo el principal destino el botadero a cielo abierto,
donde el 71,5% (1 mil 243) de las municipalidades depositan la basura
recolectada, seguido del relleno sanitario con el 29,9%, quema de basura el
22,1%, reciclaje el 20,9% y tan solo un 3,8% de las municipalidades lo vierten en
los ríos, lagunas o en el mar, según datos del Registro Nacional de
Municipalidades. Los departamentos de Áncash (100), Cajamarca (92), Puno (88) y
Lima (87) concentran la mayor cantidad de municipalidades que depositan su
basura en el botadero a cielo abierto; mientras que en los departamentos de
Madre de Dios (9), Tumbes (12) y Ucayali (14), se registró el menor número de
municipalidades que depositan la basura en este destino. No recogieron la
basura; 99; 5% Menos de 3 TM; 1276; 70% De 3 a menos de 9 TM; 208; 11% De 9 a
más TM; 255; 14% Recogieron la basura; 1739; 95% Fuente: Registro Nacional de
Municipalidades (RENAMU) Fuente: Instituto Nacional de Estadística e
Informática - Registro Nacional de Municipalidades (RENAMU). 279 Anuario de
Estadísticas Ambientales 2013 Con respecto a las municipalidades que depositan
la basura recolectada en los rellenos sanitarios, estas principalmente se
ubican en los departamentos de Lima (72), Áncash (57), Ayacucho (46) y Junín
(46).

2.2.4 Residuos
sólidos controlados en los rellenos sanitarios de la provincia de Lima
2.2.5 Residuos sólidos per cápita,
según distrito de la provincia de Lima
Si
bien la generación per cápita (GPC) de residuos municipales en nuestro país es
inferior a la de otros países, en su mayoría, el volumen diario sobrepasa la
capacidad instalada para su manejo ambientalmente adecuado en la mayoría
municipios. La tendencia en el incremento de la generación de residuos
municipales puede variar, dependiendo de la localidad y la gestión de los
residuos realizada. Debido a la situación actual del manejo de los residuos
sólidos en el país y la cantidad de generación de los mismos, es evidente la
necesidad de buscar alternativas adecuadas para solucionar esta problemática,
además de conocer las características y composición de los residuos generados
en cada localidad, la información se muestra en el cuadro.

La
mayor GPC (0.949 kg/hab/día) la presenta el distrito de Magdalena (Región y
provincia de Lima). Los promedios regionales indican que en la selva existe una
mayor tasa de generación promedio (0.571 kg/hab/día), esto puede ser debido a
la naturaleza de sus productos alimenticios y demás hábitos de consumo. De
acuerdo a lo sugerido en el documento de la OPS4 , el 20% de lo que se genera en
los domicilios equivale a lo generado por la actividad de almacenamiento
público y el 30% equivale a lo generado por comercio, instituciones entre otros
residuos municipales; con lo cual se estima que la generación per-cápita de
residuos sólidos municipales asciende a 0.798 kg/hab/día. Los datos mostrados
en estas tablas han sido recogidos de documentos como PIGARS, Estudios de
Caracterización de Residuos Sólidos y Proyectos de Inversión Pública, todos
ellos elaborados por gobiernos locales, regionales, entre otras instituciones
públicas y privadas.
2.3 Externalidad
positiva
Surge de un efecto positivo que no se reporta como beneficio. Un ejemplo de externalidad
positiva que podemos mencionar es la investigación científica, de la cual se
beneficia la sociedad en general. Otro ejemplo sería la utilización de energías
renovables, del que se beneficia la sociedad porque la persona o empresa que
las utiliza no está contaminando. En estos casos, los precios de mercado no
recogen los beneficios reales.
2.3.1
Clasificación
de residuos solidos
Según
Ley n.º 27314: Ley general de residuos sólidos, los residuos se clasifican
según su origen: residuo domiciliario, residuo comercial, residuo de limpieza,
residuo hospitalario, residuo industrial, residuo de construcción, residuo
agropecuario, residuo de actividades especiales; según su gestión: residuo de
ámbito municipal, residuo de ámbito no municipal; y según su peligrosidad:
residuos peligrosos, residuos no peligrosos.
2.3.2
Manejo
de residuos solidos
Es
toda actividad técnica operativa de residuos sólidos que involucre manipuleo,
acondicionamiento, transporte, transferencia, tratamiento, disposición final o
cualquier otro procedimiento técnico operativo usado desde la generación del
residuo hasta su disposición final.3 El manejo de residuos sólidos se gestiona
a través de las siguientes etapas:
1.
Minimización: Acción de reducir al mínimo posible
el volumen y peligrosidad de los residuos sólidos, a través de cualquier
estrategia preventiva, procedimiento, método o técnica utilizada en la
actividad generadora.(reducir, reusar, reciclar)
2.
Segregación: Acción de agrupar determinados componentes o elementos
físicos de los residuos sólidos para ser manejados en forma especial.
3.
Almacenamiento:
Acumulación temporal de residuos en condiciones técnicas como parte del sistema
de manejo hasta su disposición final.
4.
Recolección: Acción de recoger los residuos para transferirlos mediante un medio de
locomoción apropiado y continuar su posterior manejo en forma sanitaria, segura
y ambientalmente adecuada.
5.
Reaprovechamiento: Volver a obtener un beneficio del bien, artículo,
elemento o parte del mismo que constituye un residuo sólido.
6.
Comercialización: Se refiere a la compra y/o venta de los residuos sólidos
recuperables para obtener un beneficio económico.
7.
Transporte:
Actividad que desplaza a los residuos sólidos desde la fuente de generación
hasta la estación de transferencia, planta de tratamiento o relleno sanitario.
8.
Transferencia: Instalación en la cual se descargan y almacenan temporalmente los residuos
sólidos de los camiones o contenedores de recolección, para luego continuar con
su transporte en unidades de mayor capacidad.
9.
Tratamiento: Cualquier proceso, método o técnica que permita modificar la característica
física, química o biológica del residuo sólido, a fin de reducir o eliminar su
potencial peligro de causar daños a la salud y el ambiente.
10. Disposición
final: Procesos u
operaciones para tratar o disponer en un lugar los residuos sólidos como última
etapa de su manejo en forma permanente, sanitaria y ambientalmente segura.
2.4 La incidencia económica de las externalidades
Como
se ha indicado, las externalidades pueden producir beneficios o costes, según
se trate de externalidades positivas o negativas, incluso ambas cosas a la vez,
como sucede con las obras públicas. En este caso, una vez finalizadas las
obras, es posible que las viviendas que se encuentren en el entorno incrementen
su precio debido a las mejoras realizadas; sin embargo, durante su realización
los vecinos habrán tenido que soportar las molestias producidas por las mismas,
incluso es posible que los comerciantes de la zona hayan visto reducidas sus
ventas como consecuencia de la dificultad de acceso a sus negocios. Además,
existe la posibilidad que algún transeúnte sufra un accidente como consecuencia
de las citadas obras, quién, evidentemente, reclamará a los responsables los
correspondientes daños y perjuicios, lo que producirá el correspondiente
incremento de costes no presupuestados.
III.
CONCLUSIONES
El cálculo del valor económico producido por
externalidades, cuando el número de afectados es grande, se complica conforme
dicho número crece. No obstante, convendría realizar alguna aproximación de
tipo estadístico, con el fin de determinar, al menos, los posibles límites superior
e inferior de dicha cuantía, con el fin de tenerlos presupuestados o, al menos,
conocer aproximadamente los efectos económicos de las externalidades asociadas
al proyecto.
En resumen, cuando se realiza un proyecto de
obra pública o privada, en su presupuesto, aparte de los conceptos habituales
que se suelen incluir en él (materiales, mano de obra, transportes, etc.)
debería tenerse en cuenta las externalidades que producen y hacer una
evaluación aproximada de su incidencia económica.
Para hacer frente a las
externalidades negativas, el Estado puede establecer impuestos sobre las
actividades que afectan negativamente a la sociedad o poner límites
cuantitativos para restringirlas. La propuesta del presidente de Francia hace unos años de que los países que más emiten CO2
paguen un impuesto es una forma de hacerles pagar por la externalidad negativa
de aumentar el deterioro del medio ambiente en el mundo.
En cuanto a las
externalidades positivas, el Estado puede intervenir para favorecer estas
actividades mediante, por ejemplo, subvenciones o ayudas.
IV.
AGRADECIMIENTOS
V.
BIBLIOGRAFÍAS
- Ley General de Residuos Sólidos (Ley Nº
27314, Art. 14º).
- ARENAS,
Diagnóstico nacional de la gestión ambiental de los residuos sólidos (2006)
- DULANTO, Asignación de competencias en materia de residuos sólidos de ámbito
municipal y sus impactos en el ambiente (2013)
VI.
ANEXOS